No hay nada como una buena cerveza

Y así fue como pasó, en el segundo día de trabajo, el grupo de convictos que reparaba el techo de la fábrica en la primavera del 49 terminó sentado a las diez de la mañana tomando una cerveza fría cortesía del tipo más duro que jamás estuvo en la prisión de Shawshank… El cabrón incluso logró sonar grandioso. Nos sentamos y bebimos con el sol a nuestras espaldas, sintiéndonos como hombres libres. Maldita sea, podríamos estar reparando el techo de una de nuestras casas. Eramos los reyes de la creación. Ahora Andy, el pasó ese descanso sentado en la sombra, una extraña pequeña sonrisa en su rostro mientras nos veia tomar cerveza… Alguno podrá decir que lo hizo para ganarse el favor de los guardias, o talvez para hacer unos cuantos amigos entre los convictos. ¿Mi opinión? Creo que lo hizo para sentirse normal de nuevo, tan solo por un momento.

Cadena Perpetua.